Jesucristo es Dios el Hijo, la segunda persona de la Trinidad. En la tierra, Jesús fue 100% Dios y 100% hombre. Es el único hombre que ha vivido una vida sin pecado. Nació de una virgen, vivió una vida sin pecado, realizó milagros, murió en la cruz por la humanidad y así expió nuestros pecados mediante el derramamiento de Su sangre. Resucitó de entre los muertos al tercer día conforme a las Escrituras, ascendió a la diestra del Padre y regresará otra vez con poder y gloria (Juan 1:1,14; 20:28; I Timoteo 3:16; Isaías 9:6; Filipenses 2:5-6; I Timoteo 2:5).